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AUDITORIA DEL SAT POR INFORMACIÓN INSUFICIENTE EN EL DICTAMEN

Publicado el 24 Oct a las 13:42h

Elaborado por: Lic. Victor Hugo Gonzalez Mtz

 

Licenciado en Derecho y Licenciado en Contaduría, autor de más de 200 artículos en Revistas Especializadas, Catedrático en la Escuela Bancaria y Comercial, Expositor en diversos colegios de contadores en el interior de la República, Autor del libro “Las Multas Fiscales y su impugnación” y “El Contador frente a una Revisión Fiscal” de Gasca sicco, ha participado en los programas de radio “Consultorio fiscal” de la UNAM y en TV programa “Fiscal.con” por canal 22, Litigante especialista en Materia Tributaria y Asesor de despachos de contadores.


 

Una excepción para que el contribuyente pueda ser auditado directamente por las autoridades fiscales es cuando considere que después de la revisión a los papeles de trabajo del dictaminador estos sean insuficiente, de modo que en la orden de auditoria debe señalarse la razón por la cual se considera que los elementos aportados por el auditor externo no satisfacen los requerimientos de la autoridad por lo que es necesario hacer una revisión en forma directa con la empresa, sin embargo, como todo acto de molestia es preciso que en dicha orden se señale el motivo por el cual es insuficiente la información del dictamen.

En los primeras auditorias posteriores a la reforma al Código Fiscal de la Federación del año de dos mil diez, en las ordenes de revisión únicamente se señalaba que la información aportada por el dictaminador era insuficiente sin precisar debidamente la razón, de modo tal que se reclamó constantemente este hecho ante los tribunales originándose criterios contradictorios algunos consintiendo a la autoridad y otros velando por los derechos de los contribuyentes, al ser esto así, llegó a la Corte la decisión de emitir un lineamiento para el caso de que cuando se audite directamente al contribuyente una vez que se considere insuficiente la información aportada por el dictaminador se le dé a conocer las razones que tuvo para ello. Es decir, la Corte acaba de resolver una contradicción de tesis en donde define los requisitos mínimos para sustentar una revisión al contribuyente después de revisar el dictamen, dentro de los puntos destacables son:

  • Señalar en donde se encuentra la información, si es en documentos, papeles de trabajo, cuentas, libros, comprobantes fiscales, sistemas y registros contables, electrónicos, discos, cintas o cualquier otro medio procesable de almacenamiento de datos,
  • Señalar el tipo de contribución que generó la laguna en la información requerida al dictaminador,

3) Definir el periodo cuya revisión no se pudo verificar por insuficiencia en la información.

 

Estos puntos son importantes para que la orden de auditoria esté debidamente sustentada por lo cual cualquier carencia nos da la oportunidad de presentar un amparo indirecto dentro de los 15 días siguientes a la notificación.

 

Ahora bien, a continuación les compartimos la tesis que debe prevalecer para su debida comprensión, a la fecha de esta colaboración estaba por publicarse en la Corte, por ultimo no dejemos de analizar las conclusiones que aparecen posteriormente:

 

 

FACULTADES DE VERIFICACIÓN. LA ESTABLECIDA EN EL ARTÍCULO 52-A, FRACCIÓN II, DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN, EN RELACIÓN CON EL REQUERIMIENTO DE INFORMACIÓN Y DOCUMENTACIÓN DIRIGIDO AL CONTRIBUYENTE, DEBE MOTIVARSE EN TÉRMINOS DEL ARTÍCULO 38 DEL PROPIO CÓDIGO.Conforme al artículo 52-A, fracción I, del Código Fiscal de la Federación, cuando las autoridades fiscales en el ejercicio de sus facultades de comprobación revisen el dictamen de los estados financieros formulado por el contador público registrado, primeramente le requerirán cualquier información que por disposición legal debiera estar incluida en dicho documento, así como la exhibición de los papeles de trabajo elaborados con motivo de la auditoría practicada, y la información que consideren pertinente para cerciorarse del cumplimiento de las obligaciones fiscales del contribuyente. Ahora, conforme a la fracción II del mismo precepto, si a juicio de las autoridades fiscales el dictamen, la información y los documentos mencionados fueran insuficientes, extemporáneos o incompletos, las citadas autoridades podrán, a su juicio, ejercer directamente con el contribuyente sus facultades de comprobación, supuesto en el cual la solicitud respectiva deberá observar lo dispuesto en el artículo 38 del propio Código que regula las formalidades que deben revestir los actos administrativos en materia tributaria federal, es decir, constar por escrito, firmado por la autoridad que la dicta, con el señalamiento del lugar y fecha de emisión, así como el de la persona a la que vaya dirigido, pero sobre todo, el requerimiento deberá estar fundado y motivado, lo cual en el caso concreto exclusivamente se limita en cuanto al primer requisito, además de la invocación de las normas competenciales respectivas, a la cita del precepto en que se basa la actuación de la autoridad y, en relación con el segundo, a identificar la información faltante, bastando para ello señalar lo siguiente: 1) el medio en que se encuentra tal información, esto es, si es a través de documentos, papeles de trabajo, cuentas, libros, comprobantes fiscales, sistemas y registros contables, electrónicos, discos, cintas o cualquier otro medio procesable de almacenamiento de datos, 2) el tipo de contribución que generó la laguna en la información y, 3) el periodo cuya revisión no se pudo verificar, sin que sea necesario que la autoridad pormenorice mayores datos y anticipe algún posible incumplimiento de las obligaciones fiscales del contribuyente, ya que este aspecto es propio de la resolución definitiva que en su momento llegara a dictarse, pues no resulta lógico exigirle mayor precisión sobre lo que en principio estima que ignora. Aunado a lo anterior, el grado de motivación exigible en los actos administrativos es proporcional al perjuicio que ocasionen al particular, y en la especie se advierte que si la información faltante no fuera tomada en cuenta al momento de emitirse la resolución definitiva, eso significa que la petición de ella no ocasionó daño alguno al contribuyente, y por el contrario, si la misma fue decisiva en el resultado al que se llegó, ello será signo inequívoco de que los datos aportados por el propio contribuyente eran indispensables para concluir la revisión, por lo que la motivación para allegarla a su expediente la expondrá la autoridad cuando en el documento con el que culmine el ejercicio de sus facultades de comprobación determine algún crédito, en su caso. CONTRADICCIÓN DE TESIS 429/2012

 

CONCLUSIONES

 

Si bien es cierto que la tesis establece un lineamiento sobre el cual debe versar la debida motivación de la orden de auditoria para un contribuyente dictaminado, lo cierto es que quedan muchas dudas sobre cómo deben cumplirse con los tres requisitos antes mencionados por la Corte, pero aún hay muchas oportunidades de defensa.

  

  • Recordemos que es procedente el amparo contra la orden de auditoria.
  • Como antecedente a la orden de auditoria se tiene el requerimiento al dictaminador realizado por la autoridad, en consecuencia si al auditor externo se le exigen documentos que no son propios del dictamen tal vez dicha orden está viciada de origen que podría traer su anulación.
  • Es importante que en cada caso se analice si está debidamente sustentada la orden de auditoria.
  • Recomendamos agotar el amparo cuando llegue la orden de auditoria y no esperarse a que concluya la revisión.

Reconocemos el valor de la Suprema Corte de Justicia de la Nación por hacer prevalecer el estado de derecho y sobre todo por acotar los abusos del poder a través de estas jurisprudencias ya que de esa forma se establece un equilibrio entre las partes, es decir, se imparte justicia en el momento en que se definen los criterios que deben respetar los revisores, pues de otro modo se dejaría en indefensión a los particulares. Antes de este criterio que hoy se estudia las ordenes de auditoria eran muy genéricas únicamente señalaban que la información fue “insuficiente” pero no decían cuál fue la razón o qué documentos fueron insuficientes acotando los derechos de los contribuyentes.

 

 

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